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Precolombina500 a.C. — 1697 d.C.7 min de lectura

El calendario maya explicado: tzolkin, haab y la cuenta larga

En pocas palabras

El calendario maya explicado: el tzolkin de 260 días, el haab de 365, la Rueda Calendárica y la Cuenta Larga. La precisión astronómica de los mayas.

En este artículo
  1. El tzolkin: el calendario sagrado de 260 días
  2. El haab: el año solar de 365 días
  3. La Rueda Calendárica: tzolkin + haab
  4. La Cuenta Larga: historia lineal con inicio absoluto
  5. La precisión astronómica: Venus y los eclipses
  6. Cronología calendárica

El 21 de diciembre de 2012, millones de personas en todo el mundo esperaban el fin del mundo. Habían leído que ese día concluía el "gran ciclo" del calendario maya —el final de una era de 5.125 años— y lo habían interpretado como una profecía de catástrofe. Las librerías se llenaron de libros sobre el apocalipsis maya. Los canales de televisión emitieron documentales sobre el tema. Turistas de todo el mundo viajaron a Chichén Itzá para "vivir el momento".

Lo que los mayas realmente registraron para ese día no era el fin del mundo, sino el fin de un ciclo y el comienzo del siguiente: algo más parecido a un odómetro que pasa del número 99.999 al 100.000 que al apocalipsis de Juan. El "mal entendido del 2012" es, quizá, el mejor ejemplo de lo mucho que nuestra cultura ha proyectado sobre los mayas sus propias fantasías, y lo poco que se conoce el sistema calendárico más elaborado de la América antigua.

Porque el calendario maya no es uno, sino varios ciclos entrelazados, compartidos en buena parte con el resto de Mesoamérica y apoyados en siglos de observación del cielo.

El tzolkin: el calendario sagrado de 260 días

El primero y más antiguo de los calendarios mayas es el tzolkin, un ciclo de 260 días sin ningún correlato aparente en los ciclos astronómicos evidentes. Su origen es debatido: algunas teorías lo relacionan con el período de gestación humana (aproximadamente 266 días), otras con el ciclo agrícola del maíz en las tierras altas de Guatemala, otras con el intervalo entre los pasos cenitales del Sol en latitudes cercanas a los 15° norte, como la de Izapa o Copán. Ninguna explicación se ha impuesto.

El tzolkin combina dos ciclos simultáneos: un ciclo de 13 números (del 1 al 13) y un ciclo de 20 nombres de día. Como 13 y 20 son primos entre sí, la combinación produce un ciclo único de 260 días antes de repetirse. Cada día del tzolkin tiene un nombre compuesto: por ejemplo, "1 Imix" o "7 Ahau".

El tzolkin era fundamentalmente un calendario ritual y adivinatorio. Cada día tenía su carácter propio, sus patronos divinos, sus augurios favorables o desfavorables. Los sacerdotes —los ah k'in, «los del sol», según las fuentes yucatecas coloniales— eran especialistas en su interpretación. Aún hoy, los «contadores del tiempo» de algunas comunidades mayas de las tierras altas de Guatemala siguen usando el ciclo de 260 días. Se usaba para determinar la fecha favorable para ceremonias, guerras, matrimonios, entierros o el inicio de construcciones.

Un niño nacido en un día de buen augurio tenía perspectivas de vida favorables. Un gobernante que había de presentar batalla elegiría el día más propicio del tzolkin. La correlación entre el nombre del día de nacimiento y el destino personal era una creencia fundamental en la cosmovisión maya.

El haab: el año solar de 365 días

El segundo calendario maya es el haab, un ciclo de 365 días que sí corresponde al año solar. Se divide en 18 meses de 20 días cada uno (llamados uinales), más un período de 5 días llamado wayeb —los días aciagos, sin nombre de mes, considerados peligrosos y nefastos.

El haab es un calendario civil y agrícola. Regula las estaciones, los ciclos de lluvias, los períodos de siembra y cosecha. Sus meses —Pop, Wo, Sip, Sotz', Sek, Xul, Yaxk'in, Mol, Ch'en, Yax, Sak, Keh, Mak, K'ank'in, Muwan, Pax, K'ayab, Kumk'u, Wayeb— tienen cada uno su carácter propio y sus festividades asociadas.

El haab no tiene sistema de bisiesto: no ajusta los 365 días para compensar los 0,25 días adicionales del año solar real. Esto significa que las fechas del haab se "deslizan" respecto al año astronómico real, completando un ciclo completo en unos 1.507 años. No sabemos con certeza cómo gestionaban los mayas este desfase —algunos especialistas creen que lo seguían con observaciones independientes—, pero su calendario no pretendía ser un registro exacto del año solar, sino un marco de referencia civil y ritual.

La Rueda Calendárica: tzolkin + haab

La combinación del tzolkin (260 días) y el haab (365 días) genera la Rueda Calendárica, un ciclo de 18.980 días (aproximadamente 52 años) antes de que una fecha concreta en ambos calendarios simultáneos se repita.

Para los mayas y otros pueblos mesoamericanos, la Rueda Calendárica era el ciclo de referencia básico para la vida cotidiana. Una fecha expresada como "4 Ajaw 8 Kumk'u" identificaba un día único dentro de un período de 52 años —suficiente para la memoria de una o dos generaciones.

Al final de cada ciclo de 52 años —el "Siglo Mesoamericano"—, los mexicas celebraban la ceremonia del Fuego Nuevo. Si el fuego podía encenderse en la noche de esa transición, significaba que los dioses habían concedido otro ciclo al mundo. Si no... el mundo acabaría. Esta ceremonia, bien documentada entre los aztecas —la última se celebró en 1507—, refleja la ansiedad que el cierre del ciclo generaba en Mesoamérica. No hay pruebas de que los mayas del Clásico celebraran un rito equivalente con el mismo dramatismo.

La Cuenta Larga: historia lineal con inicio absoluto

Pero 52 años es demasiado corto para registrar la historia dinástica de reyes y ciudades. Para eso, los mayas desarrollaron la Cuenta Larga: un sistema de numeración del tiempo que parte de una fecha de inicio absoluta y cuenta días de manera continua y lineal.

La fecha de inicio de la Cuenta Larga —lo que los epigrafistas llaman el "día cero"— corresponde al 11 de agosto de 3114 a.C. en el calendario gregoriano (usando la correlación GMT, la más aceptada). En la Rueda Calendárica correspondía a "4 Ajaw 8 Kumk'u", y los mayas la concebían como el inicio de la actual era del mundo, creada por los dioses para los humanos.

Las fechas en la Cuenta Larga se expresan en cinco unidades:

  • K'in = 1 día
  • Winal = 20 días
  • Tun = 360 días (~1 año)
  • K'atun = 7.200 días (~20 años)
  • B'ak'tun = 144.000 días (~394 años)

Una fecha típica en la Cuenta Larga se escribe como cinco números separados por puntos: por ejemplo, 9.16.4.1.1 significa 9 b'ak'tunes, 16 k'atunes, 4 tunes, 1 winal y 1 k'in desde el día cero.

El 21 de diciembre de 2012 correspondía a la fecha 13.0.0.0.0 en la Cuenta Larga: el fin del 13º b'ak'tun y el inicio del 14º. Los mayas no dejaron ninguna profecía de catástrofe asociada a esa fecha. La única inscripción conocida que la menciona, el Monumento 6 de Tortuguero (México), alude al descenso de una deidad llamada Bolon Yokte' K'uh, sin rastro de apocalipsis. Por el contrario, en el Templo de las Inscripciones de Palenque se proyecta un aniversario del rey Pakal hasta el año 4772 d.C., lo que demuestra que la cuenta seguía más allá del 13.º b'ak'tun.

La precisión astronómica: Venus y los eclipses

El sistema calendárico maya no era solo un marco temporal abstracto: era el resultado de siglos de observación astronómica precisa. Los mayas conocían con gran exactitud:

El ciclo sinódico de Venus: Venus tarda 583,92 días en completar un ciclo de aparición como lucero del alba, desaparición, reaparición como lucero vespertino y nueva desaparición. Los mayas lo redondearon a 584 días —una diferencia de unas dos horas por ciclo— y aplicaron correcciones periódicas que mantenían la tabla ajustada durante siglos. El Códice de Dresde contiene una tabla de predicción del ciclo de Venus de extraordinaria precisión.

Los eclipses: El Códice de Dresde también contiene tablas de eclipses que señalaban los periodos en los que podía producirse un eclipse de sol o de luna. Abarcan 405 lunaciones (unos 33 años) y se basan en intervalos de 177 y 148 días. Se trata de un sistema propio, distinto del saros babilonio, construido a partir de la observación acumulada y no de un modelo geométrico del cielo.

El año solar: a menudo se afirma que los mayas calcularon el año trópico en 365,2420 días, casi el valor moderno de 365,2422. Esa cifra es una inferencia moderna a partir de algunas inscripciones y no aparece como tal en ningún texto maya; lo que sí está documentado es que conocían bien el desfase entre el haab y el ciclo de las estaciones.

Cronología calendárica

FechaAcontecimiento
11/8/3114 a.C.Fecha mítica de inicio de la Cuenta Larga (4 Ajaw 8 Kumk'u)
c. 600-300 a.C.Primeros indicios del calendario de 260 días en Mesoamérica (fechas debatidas)
36 a.C.Estela 2 de Chiapa de Corzo: la fecha de Cuenta Larga más antigua conocida
32 a.C.Estela C de Tres Zapotes (Veracruz), de tradición epiolmeca
292 d.C.Estela 29 de Tikal: fecha de Cuenta Larga maya más antigua de las Tierras Bajas
909 d.C.Última fecha de Cuenta Larga conocida (Toniná)
1697 d.C.Caída de Tayasal, último reino maya independiente
21/12/2012Fecha 13.0.0.0.0: fin del 13º b'ak'tun, inicio del 14º

Para leer más

Crónica de los reyes y reinas mayas

Simon Martin y Nikolai Grube

Historia dinástica de los principales reinos mayas, construida a partir de las fechas calendáricas de sus inscripciones.

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El desciframiento de los glifos mayas

Michael D. Coe

La historia del desciframiento de la escritura maya, que incluye el sistema calendárico y su papel en las inscripciones.

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