Saltar al contenido
Historia de América
  1. Inicio
  2. La América colonial

Colonia1717 — 18198 min de lectura

El Virreinato de Nueva Granada

En pocas palabras

El Virreinato de Nueva Granada (1717-1819): su origen, su organización, la economía del oro, la revuelta de los Comuneros y su caída tras la batalla de Boyacá.

En este artículo
  1. Un virreinato nacido dos veces
  2. Territorio, capital y sociedad
  3. Economía: oro, cacao y monopolio
  4. Las reformas borbónicas y sus consecuencias
  5. Cronología del Virreinato de Nueva Granada
  6. El ocaso: de la crisis imperial a la independencia

En 1717, la Corona española tomó una decisión que cambiaría para siempre el mapa político de América del Sur: desgajar los territorios del norte del continente del gigantesco Virreinato del Perú y constituir con ellos una entidad propia. Nacía así el Virreinato de Nueva Granada, una de las creaciones institucionales más ambiciosas y también más conflictivas del Imperio hispánico en el Nuevo Mundo. Su historia es, en buena medida, la historia de un experimento de gobierno que duró poco más de un siglo y que terminó en colapso y revolución.

El virreinato agrupaba territorios que hoy forman Colombia, Ecuador y Panamá, además de Venezuela, que dependió de él hasta que en 1777 se creó la Capitanía General de Venezuela, con gobierno propio. Era, en extensión y diversidad, un microcosmos de todo lo que la administración colonial española fue capaz de construir y de lo que no pudo sostener.

Un virreinato nacido dos veces

La historia del Virreinato de Nueva Granada comienza con un fracaso. La primera creación, en 1717, duró apenas seis años. La lejanía de la nueva capital, Santa Fe de Bogotá, respecto a los grandes centros mineros y comerciales, las resistencias de los funcionarios que perdían influencia ante la nueva entidad y los problemas financieros de la Corona llevaron a la supresión del virreinato en 1723. Los territorios volvieron temporalmente a la jurisdicción de Lima.

Pero las razones que habían justificado su creación no habían desaparecido. El contrabando con los holandeses e ingleses en las costas del Caribe seguía siendo un problema grave. La defensa de Cartagena de Indias —principal puerto de entrada del comercio legal y principal objetivo de los corsarios enemigos— requería una autoridad con capacidad de movilizar recursos rápidamente. Y la creciente producción de oro en las minas de la región del Chocó exigía una supervisión fiscal más directa. En 1739, Felipe V restableció el virreinato de forma definitiva, con Sebastián de Eslava como primer virrey de esta nueva etapa; fue él quien dirigió en 1741 la defensa de Cartagena, junto a Blas de Lezo, frente a la gran expedición británica del almirante Vernon. Esta segunda fundación fue la que echó raíces.

Territorio, capital y sociedad

La capital virreinal, Santa Fe de Bogotá, era una ciudad de altiplano, enclavada a más de 2.600 metros de altitud en la cordillera Oriental. Esta geografía —que fascinó y agotó a los viajeros europeos del siglo XVIII, entre ellos al propio Alexander von Humboldt en su exploración americana— definía el carácter del virreinato. Era un territorio de contrastes extremos: costas caribeñas tropicales, selvas del Pacífico, altiplanos fríos, llanos orientales casi inaccesibles.

La sociedad neogranadina reproducía las jerarquías de la colonia española, pero con particularidades propias. La esclavitud africana tenía un peso significativo en las zonas mineras del Chocó y en las plantaciones costeras, y los esclavizados llegaron a representar un porcentaje considerable de la población en ciertas regiones. Las comunidades indígenas, numerosas en la zona andina, estaban sujetas al sistema de la mita y de los resguardos. Y la élite criolla —los descendientes de españoles nacidos en América— era ya, en el siglo XVIII, una clase con conciencia propia, propietaria de haciendas y minas, que resentía cada vez más la exclusión de los cargos de gobierno reservados a los peninsulares.

Cartagena de Indias era la ciudad más cosmopolita y económicamente activa del virreinato. Puerto de entrada del comercio atlántico, sede de una de las más activas plazas mercantiles del Caribe hispanohablante y ciudad cuya arquitectura militar —las murallas y el Castillo de San Felipe— todavía hoy impresiona al visitante.

Economía: oro, cacao y monopolio

La base económica del virreinato descansaba sobre varios pilares. El primero era la minería, principalmente la extracción de oro en el Chocó y en las vertientes del Cauca. A lo largo del siglo XVIII, Nueva Granada se convirtió en el principal productor de oro del Imperio español, adelantando en algunos períodos a México y al propio Perú. Este metal era también la causa de las mayores tensiones sociales: la mano de obra minera era en su mayoría esclavizada, y las condiciones de trabajo en las minas eran brutales.

El segundo pilar era la agricultura. La provincia de Caracas, integrada en el virreinato hasta 1777, producía cacao de extraordinaria calidad, muy demandado en los mercados europeos y comercializado desde 1728 por la Real Compañía Guipuzcoana. Los valles andinos cultivaban trigo, maíz y azúcar. Pero la lógica del monopolio comercial que regulaba el comercio colonial —examinada en detalle en el artículo sobre el comercio colonial y el monopolio— limitaba severamente la capacidad de los productores locales para vender libremente sus mercancías.

El contrabando era, en este contexto, no una excepción sino una práctica estructural. Las costas del Caribe, mal vigiladas y repletas de puertos naturales, recibían permanentemente embarcaciones neerlandesas, inglesas y francesas que ofrecían productos manufacturados a precios muy inferiores a los de los comerciantes del monopolio gaditano. La Corona intentó combatirlo con mayor presencia naval y con el sistema de guardacostas, pero con resultados siempre insatisfactorios.

Las reformas borbónicas y sus consecuencias

La segunda mitad del siglo XVIII supuso una transformación profunda de la administración virreinal, impulsada por las reformas borbónicas que Carlos III introdujo en todos los territorios americanos. En Nueva Granada, estas reformas tuvieron efectos especialmente intensos.

La reorganización fiscal, el fortalecimiento de los controles aduaneros y un proyecto de intendencias que apenas llegó a aplicarse buscaban aumentar los ingresos de la Corona y reducir la corrupción. El regente visitador Juan Francisco Gutiérrez de Piñeres llegó a Santa Fe en 1778 con instrucciones de incrementar la recaudación. La subida de la alcabala, el restablecimiento del impuesto de Armada de Barlovento y el encarecimiento del tabaco y el aguardiente estancados generaron un descontento profundo entre criollos pobres, mestizos e indígenas.

En 1781 estalló la Revuelta de los Comuneros, uno de los grandes levantamientos populares del período colonial americano. Desde la región del Socorro, unas veinte mil personas marcharon hacia Santa Fe al grito de «¡Viva el rey y muera el mal gobierno!» y se detuvieron en Zipaquirá, donde las autoridades firmaron en junio unas capitulaciones que aceptaban buena parte de sus demandas; poco después fueron anuladas, y el líder más radical, José Antonio Galán, fue ejecutado en 1782. No era, todavía, un movimiento independentista, como explicó John Leddy Phelan en El pueblo y el rey: los comuneros reclamaban el retorno a la situación fiscal anterior, no la ruptura con la metrópoli. Pero el episodio demostró la fragilidad del edificio colonial y la profundidad del malestar social acumulado.

Cronología del Virreinato de Nueva Granada

FechaAcontecimiento
1717Primera creación del Virreinato de Nueva Granada
1723Supresión del virreinato; los territorios retornan a Lima
1739Restablecimiento definitivo del virreinato
1741Ataque británico de Vernon contra Cartagena de Indias; la ciudad resiste
1778–1780Reformas borbónicas de Gutiérrez de Piñeres
1777Creación de la Capitanía General de Venezuela
1781Revuelta de los Comuneros del Socorro; capitulaciones de Zipaquirá
1791Aparece el Papel Periódico de la Ciudad de Santafé de Bogotá, uno de los primeros periódicos del virreinato
1808–1810Crisis de la monarquía española; inicio del proceso emancipador
1819Batalla de Boyacá (7 de agosto); el Congreso de Angostura proclama en diciembre la República de Colombia

El ocaso: de la crisis imperial a la independencia

La invasión napoleónica de España en 1808 y la captura del rey Fernando VII abrieron una crisis de legitimidad que el sistema colonial no supo gestionar. Si el rey había sido depuesto, ¿quién tenía autoridad para gobernar en América? Las juntas de gobierno que proliferaron en la Península fueron imitadas en las ciudades americanas, y en Nueva Granada el proceso fue especialmente caótico: entre 1810 y 1816, el virreinato se fragmentó en una constelación de juntas y repúblicas locales enfrentadas entre sí, en lo que la historiografía colombiana denomina la Patria Boba.

La reconquista española de 1816, liderada por el general Pablo Morillo, restableció provisionalmente el control colonial con una dura represión. Pero ya era demasiado tarde. Simón Bolívar, operando desde Venezuela, organizó una campaña militar que, tras cruzar los Andes desde los llanos, culminó con la decisiva batalla de Boyacá, cerca de Tunja, el 7 de agosto de 1819. En apenas unas horas, el ejército realista fue derrotado y su comandante, José María Barreiro, capturado. El virrey Juan de Sámano huyó de la capital dos días después. El Virreinato de Nueva Granada había dejado de existir.

En su lugar nació la República de Colombia —la Gran Colombia de los historiadores—, proclamada en Angostura en 1819 y organizada como Estado centralista por la Constitución de Cúcuta de 1821, que unía los territorios de Nueva Granada, Venezuela y, desde 1822, Ecuador. Fue una creación efímera —se disolvió en 1830— pero marcó el inicio de un nuevo orden político en el norte de América del Sur. El legado del virreinato pervivió, sin embargo, en las estructuras administrativas, en las élites que se reconvirtieron en clases dirigentes republicanas y en las profundas desigualdades sociales que la colonia había sedimentado durante más de un siglo.

Mientras tanto en América

Lo que ocurría en otras partes del continente en 1717.

Para leer más

Historia mínima de Colombia

Jorge Orlando Melo

Síntesis rigurosa y accesible de la historia colombiana, con amplios capítulos sobre el periodo colonial neogranadino.

Buscar en Amazon

El pueblo y el rey: la revolución comunera en Colombia, 1781

John Leddy Phelan

Estudio clásico de la revuelta de los Comuneros y de la cultura política que la sostuvo.

Buscar en Amazon

Colombia antes de la independencia: economía, sociedad y política bajo el dominio borbón

Anthony McFarlane

Análisis del impacto de las reformas del siglo XVIII en Nueva Granada, con abundante documentación de archivo.

Buscar en Amazon

Enlaces de afiliado: si compras, la web recibe una pequeña comisión y a ti no te cuesta más.

También te puede servir

¿Encontraste un error histórico? Escríbenos a contacto@historiadeamerica.com y lo corregimos.