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Siglo XX1970 — 19739 min de lectura

Salvador Allende y la Unidad Popular

En pocas palabras

Salvador Allende y la Unidad Popular: el socialista que llegó a la presidencia de Chile por las urnas en 1970, su gobierno y el golpe de 1973 que lo derrocó.

En este artículo
  1. Un hombre de izquierda en el Chile de los cincuenta
  2. La Unidad Popular: una alianza sin precedentes
  3. Los mil días del gobierno popular
  4. La ruptura democrática
  5. Un fracaso con muchas explicaciones
  6. Cronología de Salvador Allende y la Unidad Popular

El 3 de noviembre de 1970, Salvador Allende Gossens asumió la presidencia de Chile. Era médico, masón, marxista declarado, y había perdido tres elecciones presidenciales antes de ganar esta. Su victoria se presentó a menudo como algo sin precedentes: un marxista había alcanzado la jefatura del Estado a través de las urnas, sin revolución armada ni golpe. Él mismo la llamó la «vía chilena al socialismo», y el mundo la observó con una mezcla de expectación e incredulidad.

Tres años después, el 11 de septiembre de 1973, murió dentro de ese mismo palacio mientras las Fuerzas Armadas que él comandaba lo bombardeaban desde el aire.

Lo que ocurrió entre esas dos fechas es uno de los episodios más estudiados, más debatidos y más cargados ideológicamente de la historia latinoamericana del siglo XX. Y también uno de los que mejor ilustran las tensiones de la Guerra Fría, los límites de un proyecto de transformación radical en minoría y la quiebra de una democracia considerada de las más sólidas de la región.

Un hombre de izquierda en el Chile de los cincuenta

Salvador Allende nació en 1908 —en Santiago, según su partida de nacimiento, aunque durante mucho tiempo se dio por hecho que en Valparaíso, donde se crió— en el seno de una familia de clase media ilustrada. Estudió medicina en la Universidad de Chile y desde sus años de estudiante estuvo comprometido con la política. En 1933 fue uno de los fundadores del Partido Socialista Chileno, una formación que se definía marxista pero era independiente de Moscú —un rasgo que distinguía al socialismo chileno del comunismo soviético y que tendría implicaciones importantes en el futuro.

Entre los años treinta y los sesenta, Allende fue diputado, ministro de Salubridad del Frente Popular de Pedro Aguirre Cerda (1939-1942) y senador durante un cuarto de siglo. Se convirtió en un parlamentario de larga trayectoria en un país con una democracia formal más estable y más antigua que la mayoría de sus vecinos latinoamericanos. Chile tenía partidos consolidados, elecciones regulares, una clase política profesionalizada. Esta institucionalidad era, al mismo tiempo, el mayor activo de Allende y la principal fuente de sus problemas: era un revolucionario convencido de que la revolución podía hacerse dentro del sistema.

En 1952, 1958 y 1964 se presentó a la presidencia y perdió. Su derrota de 1964 frente al democratacristiano Eduardo Frei Montalva fue especialmente significativa: la CIA financió con millones de dólares la campaña de Frei, ante el temor de una «segunda Cuba» en Sudamérica, algo que se conoció públicamente con la investigación del Senado estadounidense de 1975.

En 1969, los partidos de la izquierda chilena dieron un paso que parecía imposible: formaron una coalición electoral unificada. La Unidad Popular reunió al Partido Socialista, al Partido Comunista, al Partido Radical, al MAPU —escindido de la Democracia Cristiana—, a la Acción Popular Independiente y a otras formaciones menores. Era una alianza inédita, y su programa era audaz: nacionalización del cobre, reforma agraria acelerada, estatización de la banca, control del Estado sobre las empresas estratégicas.

Sus defensores sostienen que muchas de esas medidas no eran más radicales que las nacionalizaciones de algunos gobiernos europeos de posguerra; sus críticos subrayan que el objetivo declarado era la transición al socialismo y que parte de la coalición no descartaba la vía armada. En el contexto latinoamericano de la Guerra Fría, y con Cuba como referente inmediato, Washington y la derecha chilena lo vieron como una amenaza de primer orden.

El 4 de septiembre de 1970, Allende obtuvo la mayoría relativa con el 36,6 % de los votos válidos, por delante del independiente de derecha Jorge Alessandri (35,3 %) y del democratacristiano Radomiro Tomic (28,1 %). En Chile, cuando ningún candidato obtenía mayoría absoluta, correspondía al Congreso pleno elegir entre las dos primeras mayorías. La ratificación parlamentaria de Allende exigió negociaciones y el compromiso de que su gobierno respetaría las instituciones democráticas —el llamado «Estatuto de Garantías Constitucionales». El Partido Demócrata Cristiano lo respaldó y el 24 de octubre el Congreso confirmó su elección. Dos días antes, un grupo de ultraderecha había herido de muerte al comandante en jefe del Ejército, el general constitucionalista René Schneider, en un intento de secuestro para provocar la intervención militar; la CIA había estado en contacto con los conspiradores.

El programa de la Unidad Popular comenzó a aplicarse con una velocidad que descolocó a sus adversarios. En 1971, el Parlamento aprobó por unanimidad la nacionalización de la gran minería del cobre, hasta entonces controlada por empresas norteamericanas como Anaconda y Kennecott. Fue el primer acto de gobierno de mayor impacto simbólico: el cobre era «el sueldo de Chile», y su recuperación para el Estado generó un entusiasmo popular genuino.

La reforma agraria aceleró la expropiación de latifundios. La banca fue estatizada. Se crearon empresas públicas en sectores estratégicos. El primer año del gobierno, gracias a una coyuntura internacional favorable y al estímulo de la demanda interna, la economía creció, la inflación bajó y los salarios reales aumentaron. El gobierno de Allende disfrutó de un breve pero real período de éxito económico y popularidad creciente.

Sin embargo, desde el primer día, las fuerzas que se oponían a la Unidad Popular —internas y externas— trabajaron para hacer fracasar el experimento. La administración Nixon, asesorada por Henry Kissinger, diseñó una estrategia de desestabilización que incluía el bloqueo crediticio internacional, el apoyo a los sectores opositores más intransigentes y el fomento de la tensión social. «Hacer chillar la economía», anotó el director de la CIA como orden de Nixon. La documentación desclasificada sobre la intervención estadounidense en Chile es hoy abundante.

Desde 1972, la situación se deterioró. El déficit fiscal y la emisión monetaria dispararon la inflación, el desabastecimiento y el mercado negro se extendieron y la polarización política se intensificó, alimentada también por las ocupaciones de tierras y fábricas que impulsaban sectores de la izquierda radical, como el MIR, al margen del gobierno. El paro de camioneros de octubre de 1972 —al que, según el Senado estadounidense, pudo llegar dinero de la CIA— paralizó buena parte del país. En las elecciones parlamentarias de marzo de 1973, la Unidad Popular obtuvo cerca del 44 % de los votos: suficiente para impedir una acusación constitucional contra Allende, pero no para gobernar con mayoría. El país se fracturó entre dos bloques que ya no se comunicaban.

Allende intentó varias salidas. Incorporó militares al gabinete para dar una imagen de orden y garantizar la continuidad constitucional, negoció sin éxito con la Democracia Cristiana y se disponía a anunciar un plebiscito para dirimir la disputa política. Pero el tiempo se acababa.

La ruptura democrática

El 11 de septiembre de 1973, a las 6 de la madrugada, unidades militares rodearon los cuarteles y tomaron posiciones en todo el país. A las 7 de la mañana, La Moneda fue rodeada. El general Pinochet, al que Allende había nombrado comandante en jefe del Ejército diecinueve días antes, encabezaba junto a los jefes de la Armada, la Fuerza Aérea y Carabineros la junta golpista.

Allende se negó a rendirse. En su última alocución, emitida por Radio Magallanes antes de que las emisoras fueran silenciadas, afirmó con calma que «mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor». Poco antes del mediodía, los aviones Hawker Hunter de la Fuerza Aérea bombardearon el Palacio de La Moneda.

Allende murió dentro del palacio. La junta anunció que se había suicidado, y durante décadas muchos sostuvieron que había sido asesinado. La investigación judicial abierta en 2011 por el juez Mario Carroza, con exhumación y peritajes forenses internacionales, concluyó que se suicidó con el fusil AK-47 que le había regalado Fidel Castro; su familia aceptó esa conclusión y la causa se cerró en 2014.

Un fracaso con muchas explicaciones

Por qué fracasó la Unidad Popular es una de las preguntas más discutidas de la historiografía chilena. Una línea de interpretación pone el acento en la intervención estadounidense y en la oposición de las élites económicas y de la derecha, dispuestas a apoyar un golpe antes que aceptar las reformas. Otra subraya los errores del propio gobierno: una política económica expansiva que desembocó en una inflación superior al 500 %, la incapacidad de Allende para disciplinar a los sectores más radicales de su coalición y la decisión de avanzar hacia el socialismo sin una mayoría social ni parlamentaria que lo respaldara.

La mayoría de los historiadores actuales combinan ambos factores y añaden un tercero: la erosión del centro político. El distanciamiento entre la Unidad Popular y la Democracia Cristiana dejó sin puentes a un sistema que había funcionado durante décadas gracias a la negociación. Estudios como el de Tanya Harmer sobre la Guerra Fría interamericana han mostrado además el papel de otros actores regionales, como la Cuba de Castro o el Brasil de la dictadura militar. Para la figura humana de Allende, la biografía de Diana Veneros ofrece un retrato alejado tanto de la hagiografía como de la demonización.

FechaAcontecimiento
1908Nacimiento de Salvador Allende
1933Cofundación del Partido Socialista Chileno
1952, 1958, 1964Tres candidaturas presidenciales fallidas
1969Formación de la Unidad Popular
4 sept. 1970Allende obtiene la mayoría relativa en las presidenciales (36,6 %)
24 oct. 1970El Congreso pleno ratifica su elección
3 nov. 1970Toma de posesión como presidente de Chile
Julio 1971Nacionalización unánime de la gran minería del cobre
Oct.-nov. 1972Paro de camioneros; incorporación de militares al gabinete
Marzo 1973Elecciones parlamentarias: la Unidad Popular obtiene cerca del 44 %
Junio 1973Fracasado intento de golpe (el «Tanquetazo»)
22 ago. 1973La Cámara de Diputados aprueba un acuerdo que acusa al gobierno de violar la Constitución
11 sept. 1973Golpe de Estado; muerte de Allende en La Moneda

Mientras tanto en América

Lo que ocurría en otras partes del continente en 1970.

Para leer más

Allende: un ensayo psicobiográfico

Diana Veneros

Biografía de Allende que combina la investigación histórica con el análisis de su personalidad y su trayectoria política.

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El gobierno de Allende y la Guerra Fría interamericana

Tanya Harmer

Sitúa la Unidad Popular en la Guerra Fría regional, con el papel de Washington, La Habana y Brasilia, a partir de archivos de varios países.

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The Pinochet File

Peter Kornbluh

Los documentos desclasificados sobre la intervención estadounidense en Chile antes y después del golpe.

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