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Evo Morales y Bolivia: el primer presidente indígena de América
En pocas palabras
Evo Morales, primer presidente indígena de Bolivia: del sindicato cocalero al Estado plurinacional, la caída de 2019, la ruptura del MAS y las órdenes de 2026.
En este artículo
El 22 de enero de 2006, Juan Evo Morales Ayma tomó posesión como presidente de Bolivia en La Paz. Era la primera vez que un dirigente indígena aymara, surgido de los sindicatos campesinos, llegaba a la jefatura del Estado boliviano. Por eso se le presenta a menudo como «el primer presidente indígena de América», una etiqueta que los historiadores matizan: en el siglo XIX el zapoteco Benito Juárez presidió México. Para millones de bolivianos de comunidades originarias, históricamente apartadas del poder político y económico, el acto tenía un peso simbólico que iba mucho más allá de un cambio de gobierno.
La víspera, Morales había protagonizado una investidura ceremonial en Tiwanaku, el gran centro ceremonial precolombino cercano al lago Titicaca. Vestido con una túnica inspirada en diseños antiguos y rodeado de sabios aymaras y de invitados indígenas de otros países, recibió un bastón de mando. El mensaje era claro: el nuevo presidente se presentaba como heredero de una historia anterior al Estado republicano.
Lo que ocurrió en Bolivia entre 2006 y 2019 es una de las experiencias políticas más relevantes y debatidas del siglo XXI latinoamericano. Y su epílogo, marcado por la ruptura del MAS y las causas judiciales contra el propio Morales, sigue abierto en 2026.
De los cocaleros al Palacio Quemado
Evo Morales nació el 26 de octubre de 1959 en Isallawi, una comunidad campesina del altiplano de Oruro. Creció en la pobreza, trabajó desde niño como pastor de llamas y, a comienzos de los años ochenta, tras las sequías que golpearon el altiplano, su familia se trasladó al Chapare, la región tropical de Cochabamba donde miles de campesinos y mineros despedidos cultivaban coca. Allí encontró un mundo organizado en sindicatos agrarios que, ante la presión del gobierno y de las agencias antidroga de Estados Unidos para erradicar los cultivos, se habían convertido en uno de los movimientos sociales más combativos del país.
La hoja de coca no es cocaína, aunque la cocaína se elabore con ella. Para los pueblos andinos es una planta de uso ritual, medicinal y cotidiano desde hace siglos. Esa distinción, que los programas de erradicación financiados por Washington tendieron a ignorar según sus críticos, fue el punto de partida de la carrera política de Morales. Como dirigente de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba aprendió a organizar, negociar y resistir, y fue detenido varias veces. Elegido diputado en 1997, en enero de 2002 la Cámara lo expulsó, bajo el gobierno de Jorge Quiroga, acusándolo de instigar enfrentamientos violentos en el Chapare; la medida acrecentó su popularidad.
En las elecciones de 2002 quedó segundo, a punto y medio del ganador, Gonzalo Sánchez de Lozada. El embajador de Estados Unidos, Manuel Rocha, advirtió públicamente de las consecuencias de votar por él, y muchos analistas creen que aquella advertencia le dio votos. Tras la «guerra del gas» de 2003, que costó la presidencia a Sánchez de Lozada, y la renuncia de su sucesor, Carlos Mesa, en 2005, Morales ganó las elecciones anticipadas de diciembre de 2005 con el 53,7 % de los votos en primera vuelta, la primera mayoría absoluta desde el retorno a la democracia en 1982.
El Estado plurinacional: una refundación constitucional
El proyecto central del gobierno de Morales no era solo redistribuir la renta; era refundar el Estado. Tras una Asamblea Constituyente muy conflictiva, en enero de 2009 Bolivia aprobó en referéndum una nueva Constitución, promulgada en febrero, que define al país como un «Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario». Bolivia dejaba de ser, al menos sobre el papel, la república monocultural heredada del siglo XIX: el texto reconoce la existencia de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, declara oficiales 36 idiomas además del castellano y admite su derecho al autogobierno y a su propia jurisdicción.
La Constitución declaró también la propiedad estatal de los recursos naturales —en especial el gas, que Bolivia exportaba sobre todo a Brasil y Argentina— y estableció la consulta previa a las comunidades en proyectos que afectaran a sus territorios. Principios como el suma qamaña o «vivir bien», una idea andina que subordina el crecimiento económico al bienestar comunitario y al equilibrio con la naturaleza, pasaron al texto constitucional.
La obra de García Linera sobre el Estado plurinacional es imprescindible para entender la arquitectura conceptual del proceso, aunque debe leerse sabiendo que su autor fue vicepresidente de Morales durante toda la etapa.
Logros económicos y redistribución
El primer mandato de Morales coincidió con el auge de las materias primas, que disparó los precios del gas y los minerales. El 1 de mayo de 2006 el gobierno decretó la nacionalización de los hidrocarburos, con soldados desplegados en los campos gasíferos, y renegoció los contratos con las multinacionales en condiciones más favorables para el Estado, cuyos ingresos se multiplicaron. Esa renta financió políticas sociales de gran alcance. Según datos oficiales recogidos por la CEPAL, la pobreza moderada bajó de alrededor del 60 % en 2005 a cerca del 39 % en 2014, y la extrema se redujo a menos de la mitad. El salario mínimo nominal se multiplicó casi por cinco entre 2005 y 2019.
Se crearon bonos para los escolares (Juancito Pinto, 2006), para las personas mayores (Renta Dignidad, 2008) y para las madres gestantes y sus hijos pequeños (Juana Azurduy, 2009). En 2008 el gobierno declaró el país «libre de analfabetismo» tras una campaña con el método cubano «Yo, sí puedo», una declaración que algunos expertos consideraron optimista pero que reflejaba avances reales en las zonas rurales. Los historiadores económicos subrayan que el contexto de precios altos fue tan determinante como las políticas del gobierno, y los estudios sobre la economía del periodo debaten cuánto se debió a cada factor.
Contradicciones y tensiones del «proceso de cambio»
La contradicción más visible fue la que enfrentaba el discurso ecologista e indigenista con una economía basada en la extracción de gas y minerales, que reproducía la lógica extractivista que el proyecto plurinacional decía querer superar. El conflicto del TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure) la hizo evidente en 2011: el gobierno impulsó una carretera que atravesaba ese territorio protegido y, cuando sus comunidades marcharon hacia La Paz invocando el derecho a la consulta previa, la policía intervino violentamente la marcha en Chaparina. El episodio abrió una brecha con parte de los movimientos indígenas de tierras bajas y con intelectuales afines.
Sus críticos señalaron también la concentración del poder, la falta de independencia judicial, el uso de recursos públicos a favor del Movimiento al Socialismo (MAS) y la persecución judicial de opositores. Los analistas críticos del evismo, como Pablo Stefanoni, documentaron estas tensiones sin negar los avances sociales del periodo. Sus partidarios, por su parte, subrayan la estabilidad macroeconómica y la inclusión de millones de indígenas en la vida pública.
La caída de 2019 y un largo epílogo
En febrero de 2016, Morales sometió a referéndum una reforma constitucional que le habría permitido presentarse de nuevo en 2019, algo que la Constitución de 2009 impedía. El «no» ganó con el 51,3 %. En 2017, sin embargo, el Tribunal Constitucional consideró que limitar la reelección vulneraba sus derechos políticos, y Morales se presentó.
Tras las elecciones del 20 de octubre de 2019, el recuento rápido se interrumpió cuando apuntaba a una segunda vuelta; al reanudarse, la ventaja de Morales superaba los diez puntos necesarios para ganar en primera vuelta. Una auditoría de la OEA denunció irregularidades graves, las protestas se extendieron y el comandante de las Fuerzas Armadas le «sugirió» renunciar. El 10 de noviembre dimitió y se asiló en México y después en Argentina. Sus seguidores lo llaman golpe de Estado; sus detractores, la caída de un gobierno que había forzado la Constitución y cometido fraude. Estudios posteriores, como los del CEPR de Washington, cuestionaron el análisis estadístico de la OEA, y el debate sigue abierto. La senadora opositora Jeanine Áñez asumió la presidencia interina en una sesión sin quórum, avalada por un comunicado del Tribunal Constitucional; condenada en 2022 a diez años de prisión, fue liberada en noviembre de 2025 cuando el Tribunal Supremo anuló el proceso.
Morales volvió a Bolivia en noviembre de 2020, tras la victoria del MAS con Luis Arce. La alianza duró poco: la pugna entre ambos por el control del partido y por la candidatura de 2025 partió al MAS. El Tribunal Constitucional ratificó el límite de dos mandatos, que excluía a Morales, y la Fiscalía abrió una causa por trata agravada por su presunta relación con una menor hacia 2015, que él niega. Refugiado en el Trópico de Cochabamba y protegido por sus bases, pidió el voto nulo en las elecciones de agosto de 2025, que alcanzó cerca del 20 %; el candidato del MAS no llegó al 4 %. Rodrigo Paz ganó la segunda vuelta y asumió el 8 de noviembre de 2025. Tras los bloqueos de mayo y junio de 2026, la Fiscalía emitió en julio una nueva orden de aprehensión contra Morales por terrorismo y otros delitos; él denuncia persecución política.
Cronología de Evo Morales en Bolivia
| Fecha | Acontecimiento |
|---|---|
| 1959 | Nacimiento de Juan Evo Morales Ayma en Isallawi, Oruro |
| Años 80 | Traslado al Chapare; ingreso en el sindicalismo cocalero |
| Enero 2002 | Expulsión de la Cámara de Diputados |
| 2002 | Segundo puesto en las elecciones presidenciales |
| Diciembre 2005 | Victoria electoral con el 53,7 % de los votos |
| 22 enero 2006 | Investidura como presidente de Bolivia |
| 1 mayo 2006 | Nacionalización de los hidrocarburos |
| Enero 2009 | Aprobación de la Constitución plurinacional en referéndum |
| 2011 | Conflicto del TIPNIS; intervención policial en Chaparina |
| Febrero 2016 | Derrota en el referéndum sobre la reelección |
| 10 noviembre 2019 | Renuncia tras las elecciones impugnadas; asilo en México |
| Noviembre 2020 | Regreso a Bolivia tras la victoria de Luis Arce |
| Agosto 2025 | Elevado voto nulo promovido por Morales; hundimiento del MAS |
| Julio 2026 | Orden de aprehensión por terrorismo tras los bloqueos |
Mientras tanto en América
Lo que ocurría en otras partes del continente en 2006.
Para leer más
Jefazo: retrato íntimo de Evo Morales
Martín Sivak
Retrato del presidente boliviano escrito por un periodista que lo acompañó durante años, desde los cocaleros del Chapare hasta el Palacio Quemado.
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Álvaro García Linera
Antología de textos del vicepresidente de Morales sobre la acción colectiva indígena, obrera y popular en Bolivia.
Buscar en AmazonEvo Morales, de la coca al Palacio
Pablo Stefanoni y Hervé Do Alto
Análisis del ascenso de Morales y del MAS desde el sindicalismo cocalero hasta la victoria de 2005.
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