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Independencias1778 — 18509 min de lectura

José de San Martín: biografía del Libertador del sur

En pocas palabras

Biografía de José de San Martín, el Libertador del sur: su vida, el cruce de los Andes, la independencia de Argentina y Chile, y su encuentro con Bolívar.

En este artículo
  1. Orígenes y formación en Europa
  2. Buenos Aires y la creación del Ejército de los Andes
  3. El cruce de los Andes y la campaña de Chile
  4. La expedición al Perú
  5. La entrevista de Guayaquil y el retiro voluntario
  6. El exilio y los últimos años
  7. Cronología de José de San Martín

Entre enero y febrero de 1817, un ejército de más de cinco mil hombres cruzó la cordillera de los Andes por pasos de más de tres mil quinientos metros de altitud, con artillería, mulas y una logística que muchos consideraban imposible. Al frente de esa columna iba un hombre que había pasado veinte años sirviendo a la Corona española y que, en algún momento difícil de fechar con exactitud, había decidido que su deber estaba en el otro lado. José de San Martín no era un revolucionario en el sentido romántico del término. Era un militar de formación clásica, un estratega frío y metódico que entendió con especial claridad que la independencia del sur del continente no se ganaría defendiendo Buenos Aires, sino liberando Chile y luego Perú.

Esa intuición —que la guerra debía proyectarse continentalmente, no defenderse localmente— lo separa de buena parte de sus contemporáneos.

Orígenes y formación en Europa

José Francisco de San Martín nació, según la fecha tradicional, el 25 de febrero de 1778 —algunos autores la adelantan a 1777— en Yapeyú, un antiguo pueblo de las misiones jesuíticas guaraníes a orillas del río Uruguay que hoy pertenece a la provincia argentina de Corrientes. Era hijo de Juan de San Martín, un oficial español que ejercía como teniente de gobernador del departamento de Yapeyú, y de Gregoria Matorras. Hacia los seis años se trasladó con su familia a España, donde desarrollaría toda su carrera militar.

Ingresó al ejército en 1789, con apenas once años, como cadete del regimiento de Murcia. No fue una carrera de salón: participó en la defensa de Melilla y Orán en el norte de África, combatió contra las tropas de la Revolución francesa en el Rosellón, sirvió en la armada durante la guerra con Gran Bretaña —fue hecho prisionero en 1798— y combatió en la batalla de Bailén en 1808, uno de los primeros grandes reveses del ejército napoleónico en suelo europeo. Cuando dejó España definitivamente en 1811, era teniente coronel con más de dos décadas de servicio activo.

Esa formación lo distingue de la mayoría de los líderes patriotas americanos de su generación, cuyo bagaje militar era escaso o directamente inexistente. San Martín sabía mandar ejércitos. Sabía también que, sin un ejército profesional, la causa independentista estaba condenada a depender de milicias improvisadas y del entusiasmo, que en la guerra suele durar poco.

Buenos Aires y la creación del Ejército de los Andes

Llegó al Río de la Plata en marzo de 1812, con treinta y cuatro años, a bordo de la fragata británica George Canning, junto a otros oficiales americanos como Carlos María de Alvear. Allí se casó con la joven porteña Remedios de Escalada y, con Alvear, fundó la Logia Lautaro, una sociedad secreta de orientación independentista. El gobierno le encargó crear un escuadrón de granaderos a caballo, una unidad de élite que entrenó con una disciplina que sorprendió a sus contemporáneos. En el combate de San Lorenzo, en febrero de 1813, esa unidad derrotó a una fuerza de desembarco realista con una eficacia que confirmó su talento. A comienzos de 1814 se le confió el mando del Ejército del Norte, pero pronto lo dejó, alegando problemas de salud.

Pero San Martín llegó con un plan más ambicioso que el de defender el litoral rioplatense. Lo expuso con claridad en su correspondencia privada, sobre todo en una conocida carta de 1814 a Nicolás Rodríguez Peña: el poder realista en América del Sur tenía su centro de gravedad en Lima. Mientras el virreinato del Perú permaneciera bajo control español, la independencia de cualquier otro territorio sería precaria. Era necesario atacar Lima, y para llegar a Lima desde el Río de la Plata había que cruzar los Andes y liberar Chile primero.

En 1814 fue nombrado gobernador intendente de Cuyo, con sede en Mendoza. Desde allí pasó tres años construyendo el Ejército de los Andes. El proceso fue minucioso: reclutó soldados entre los pobladores locales y los emigrados chilenos que habían huido tras el desastre patriota de Rancagua, organizó talleres de armamento, estableció una red de espionaje al otro lado de la cordillera, negoció con los pehuenches en un parlamento en el que les confió, a sabiendas de que se filtraría, un falso itinerario y diseñó una campaña de desinformación para confundir a los realistas sobre el punto de cruce. Quien quiera entender la logística militar de las guerras de independencia puede rastrear aquí uno de sus episodios más brillantes.

El cruce de los Andes y la campaña de Chile

El cruce comenzó en enero de 1817. Aunque era pleno verano austral, la cordillera seguía siendo un obstáculo formidable: frío nocturno extremo, altitud, falta de agua y leña y caminos que apenas merecían ese nombre. San Martín dividió su ejército en dos columnas principales y varias secundarias que cruzaron por distintos pasos para desorientar a los defensores, mientras enviaba partidas de distracción por rutas secundarias.

El 12 de febrero de 1817, en la batalla de Chacabuco, el ejército libertador aplastó a las fuerzas realistas en los accesos a Santiago. La victoria fue tan rápida y tan completa que la ciudad cayó sin apenas resistencia adicional. San Martín rechazó el gobierno de Chile que le ofrecieron y propuso en su lugar a Bernardo O'Higgins, con quien ya había coordinado la campaña. Era un gesto que revelaba su concepción de la misión: él era el instrumento militar, no el político.

Sin embargo, la guerra no había terminado. Los realistas reagruparon fuerzas y en marzo de 1818 infligieron una seria derrota patriota en Cancha Rayada. San Martín reorganizó sus tropas en pocas semanas y el 5 de abril de 1818 ganó la batalla de Maipú, que selló definitivamente la independencia de Chile. El mapa de la campaña de Chile en ediciones históricas permite seguir la geometría de estas maniobras con claridad.

La expedición al Perú

Liberado Chile, San Martín emprendió la fase final de su plan continental. Con una flota organizada con recursos chilenos y mandada por el marino escocés Thomas Cochrane, zarpó de Valparaíso en agosto de 1820 y desembarcó en Paracas, cerca de Pisco, en septiembre. Optó por una estrategia de desgaste en lugar de un asalto directo a Lima: bloqueó la ciudad, alentó las deserciones en el ejército realista y esperó que el colapso político interno hiciera el trabajo que la batalla habría costado en vidas.

La estrategia funcionó. El 28 de julio de 1821, San Martín proclamó la independencia del Perú en Lima y asumió el título de Protector. Era un cargo deliberadamente provisional: reconocía que la guerra no había terminado y que el poder político debía organizarse con calma. Pero las dificultades se acumularon, y sus simpatías por una monarquía constitucional con un príncipe europeo le enajenaron a buena parte de la élite limeña. Las fuerzas realistas seguían controlando el interior del país, la situación financiera era precaria y las tensiones políticas internas eran crecientes.

La entrevista de Guayaquil y el retiro voluntario

En julio de 1822, San Martín se reunió en Guayaquil con Simón Bolívar, que había liberado el norte del continente desde Venezuela y Colombia. La entrevista duró dos días. Sus conversaciones se mantuvieron en privado y ninguno de los dos dejó un relato completo de lo que se habló, lo que ha convertido el encuentro en uno de los grandes misterios de la historia latinoamericana.

Lo que sí se sabe es lo que ocurrió después: San Martín regresó a Lima y, el 20 de septiembre de 1822, el mismo día en que se instalaba el primer Congreso Constituyente del Perú, renunció ante él al Protectorado. Luego se retiró definitivamente del escenario político. Dejó que fuera Bolívar quien completara la liberación del Perú en las batallas de Junín y Ayacucho (1824). Las razones de esa decisión —si fue magnanimidad, cálculo político, agotamiento o decepción— siguen siendo debatidas. La correspondencia de San Martín editada en volumen ofrece algunas pistas, aunque no respuestas definitivas.

El exilio y los últimos años

Tras su retirada del Perú pasó por Chile y Mendoza, donde supo de la muerte de su esposa, y a finales de 1823 llegó a Buenos Aires, cuya situación política —convulsa y facciosa— lo desanimó. En febrero de 1824 embarcó hacia Europa con su hija Mercedes. Vivió primero en Bruselas, después en las cercanías de París y, desde 1848, en Boulogne-sur-Mer, acompañado por Mercedes y por su yerno, Mariano Balcarce. En 1829 intentó regresar, pero al llegar al Río de la Plata en plena guerra civil ni siquiera desembarcó en Buenos Aires. La última etapa de su vida fue la de un hombre que observaba desde la distancia las guerras civiles que desgarraban a los países que él había ayudado a crear.

Rechazó invitaciones para volver a tomar las armas en las guerras civiles. Con Juan Manuel de Rosas mantuvo una relación cordial: apoyó públicamente su resistencia al bloqueo anglo-francés del Río de la Plata y en su testamento le legó el sable que lo había acompañado en la guerra de la independencia, algo que la historiografía liberal posterior prefirió minimizar. Sus prioridades eran la estabilidad del orden y la defensa de la soberanía frente a las potencias europeas.

Murió en Boulogne-sur-Mer el 17 de agosto de 1850, a los setenta y dos años. Sus restos fueron repatriados a Argentina en 1880 y descansan en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.

Cronología de José de San Martín

FechaAcontecimiento
25 feb. 1778Nacimiento en Yapeyú, Virreinato del Río de la Plata
1789Ingresa como cadete al ejército español en Murcia
1808Participa en la batalla de Bailén contra Napoleón
Mar. 1812Llega a Buenos Aires y organiza los Granaderos a Caballo
Feb. 1813Victoria en el combate de San Lorenzo
1814Mando del Ejército del Norte; en agosto, gobernador intendente de Cuyo
1814–1816Organiza el Ejército de los Andes en Mendoza
Ene.–Feb. 1817Cruce de los Andes; batalla de Chacabuco (12 feb.)
5 abr. 1818Batalla de Maipú: independencia definitiva de Chile
Sep. 1820Desembarco del Ejército Libertador en costas peruanas
28 jul. 1821Proclamación de la independencia del Perú en Lima
Jul. 1822Entrevista de Guayaquil con Simón Bolívar
Sep. 1822Renuncia al Protectorado del Perú y se retira
Feb. 1824Se embarca hacia Europa; exilio definitivo
1829Intento fallido de regreso al Río de la Plata
17 ago. 1850Muere en Boulogne-sur-Mer, Francia

Mientras tanto en América

Lo que ocurría en otras partes del continente en 1778.

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