Siglo XX1953 — 19598 min de lectura
La Revolución Cubana
En pocas palabras
La Revolución Cubana derrocó a Batista en 1959. Historia del movimiento guerrillero, sus líderes, causas y consecuencias en América Latina y la Guerra Fría.
En este artículo
El 1 de enero de 1959, Fulgencio Batista abandonó La Habana en un avión con destino a la República Dominicana. Dejaba atrás un régimen que, en menos de siete años, había pasado del golpe de Estado a una dictadura sin apoyos. En los días siguientes, columnas de guerrilleros barbudos con uniformes verde olivo entraron en las ciudades cubanas entre el entusiasmo de buena parte de la población. La Revolución Cubana había triunfado.
Lo que había ocurrido en aquella isla de unos seis millones y medio de habitantes no fue solo un cambio de gobierno ni una mera sustitución de élites. Fue una de las transformaciones políticas más radicales del siglo XX latinoamericano, con consecuencias que se extendieron por todo el continente, encendieron la Guerra Fría en el Caribe y siguen siendo materia de un debate historiográfico intenso. Para unos, una gesta de liberación nacional y justicia social frente a la hegemonía estadounidense. Para otros, una revolución que acabó en un régimen de partido único que suprimió las libertades que había prometido restaurar.
Cuba antes de la revolución: el régimen de Batista
Para entender la Revolución Cubana hay que entender la Cuba que la precedió. La isla se separó de España en 1898 y se constituyó como república independiente en 1902, pero la tutela estadounidense —formalizada en la Enmienda Platt, que otorgaba a Washington el derecho de intervenir militarmente hasta su derogación en 1934— convirtió aquella independencia en algo limitado y, para muchos cubanos, humillante. Durante la primera mitad del siglo XX, Cuba alternó entre gobiernos corruptos, intervenciones norteamericanas y momentos de relativa apertura democrática.
Fulgencio Batista protagonizó el golpe de Estado de 1952, que derrocó al presidente Carlos Prío Socarrás a menos de tres meses de unas elecciones en las que el propio Batista figuraba como candidato con pocas opciones. Batista, que había sido presidente constitucional entre 1940 y 1944, instauró esta vez una dictadura de carácter distinto: represiva, corrupta y estrechamente vinculada a los intereses estadounidenses y a la mafia que controlaba los casinos habaneros. Los cuerpos represivos, como el Servicio de Inteligencia Militar, torturaron y asesinaron a opositores. La cifra de 20.000 muertos que difundió la propaganda revolucionaria se considera exagerada; historiadores como Hugh Thomas calculan unos pocos miles de víctimas en toda la guerra civil.
Cuba figuraba entre los países latinoamericanos con mayor renta por habitante, pero su economía presentaba una desigualdad estructural llamativa. El azúcar dominaba las exportaciones y gran parte de las mejores tierras estaban en manos de unas pocas familias o de compañías estadounidenses. La Habana era una ciudad moderna y próspera, con hoteles de lujo y una vida nocturna legendaria; el campo cubano, en cambio, padecía miseria, analfabetismo y ausencia de servicios básicos. Esa brecha entre la capital y el interior fue uno de los combustibles más potentes de la revolución.
El Movimiento 26 de Julio y el asalto al Moncada
El 26 de julio de 1953, un grupo de unos 160 jóvenes atacó simultáneamente el cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, y el cuartel Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo. El objetivo era apoderarse de las armas y desencadenar un levantamiento popular. El asalto fracasó. Unos sesenta atacantes murieron, la mayoría asesinados por el ejército después de ser capturados.
Entre los capturados estaba el abogado habanero Fidel Castro Ruz, que había organizado y liderado la operación. Su juicio se volvió contra el régimen: Castro pronunció ante el tribunal su célebre alegato —«La historia me absolverá»— en el que denunció las condiciones de vida del pueblo cubano y justificó la rebelión contra la tiranía. Fue condenado a quince años de prisión, pero en mayo de 1955, tras unas elecciones sin oposición que lo confirmaron en la presidencia, Batista concedió una amnistía que incluyó a los asaltantes del Moncada.
Castro partió al exilio en México, donde conoció al médico argentino Ernesto «Che» Guevara, que se unió al proyecto y acabaría convirtiéndose en el gran icono de la guerrilla latinoamericana. Quien quiera acercarse a esa figura puede empezar por los Pasajes de la guerra revolucionaria del propio Guevara, su relato de la campaña de la Sierra.
La guerrilla de Sierra Maestra
El 2 de diciembre de 1956, ochenta y dos hombres llegados desde México a bordo del yate Granma desembarcaron en las costas orientales de Cuba. El desembarco fue un desastre: tres días después, el ejército sorprendió a los expedicionarios en Alegría de Pío y los dispersó. Solo una veintena logró reagruparse en la Sierra Maestra. Entre ellos estaban Fidel Castro, su hermano Raúl y el Che Guevara.
Lo que siguió fue uno de los procesos guerrilleros más estudiados de la historia contemporánea. Desde las montañas del oriente cubano, el pequeño grupo fue creciendo gracias al apoyo de la población campesina, a la incapacidad del ejército de Batista para combatir en terreno accidentado y a la creciente impopularidad del régimen. La guerrilla no era solo un ejército; era también un proyecto político. En las zonas bajo su control, los rebeldes organizaron escuelas y hospitales de campaña, dictaron en 1958 una ley agraria y castigaron con dureza los abusos contra campesinos, pero también ejecutaron a delatores y desertores. El movimiento contó además con una amplia red urbana —el llano— y con otras organizaciones, como el Directorio Revolucionario, cuyo asalto al Palacio Presidencial en 1957 fracasó.
La prensa internacional —en particular las crónicas que Herbert Matthews publicó en el New York Times en 1957— hizo llegar la imagen de aquellos guerrilleros barbudos a todo el mundo occidental y contribuyó a crear una leyenda que el propio Castro supo aprovechar. En marzo de 1958, Estados Unidos suspendió la venta de armas a Batista. El régimen de Batista respondió con una represión creciente que, paradójicamente, alimentaba el descontento.
El derrumbe del régimen y el triunfo de enero de 1959
Durante 1958, la iniciativa militar se desplazó definitivamente hacia los rebeldes. La ofensiva del ejército de Batista contra Sierra Maestra fracasó en el verano, y a partir del otoño las columnas guerrilleras comenzaron a descender hacia las ciudades. El Che Guevara comandó la columna que, entre el 28 y el 31 de diciembre de 1958, tomó Santa Clara, cortando la isla en dos y dejando a La Habana sin posibilidades de recibir refuerzos del oriente.
La Nochevieja de 1958 fue la última noche de la Cuba de Batista. El dictador huyó antes del amanecer del 1 de enero de 1959. En los días siguientes, las columnas rebeldes entraron en las principales ciudades. Fidel Castro llegó a La Habana el 8 de enero de 1959 tras una marcha triunfal de varios días recibida con entusiasmo en cada ciudad. Aquella imagen —Castro hablando durante horas desde la tribuna mientras una paloma blanca se posaba sobre su hombro— quedó grabada en la memoria colectiva de toda una generación latinoamericana.
Las transformaciones del primer año y la deriva hacia el socialismo
El proceso de radicalización de la revolución fue más rápido de lo que muchos habían previsto. En los primeros meses de 1959, el gobierno revolucionario emprendió una reforma agraria que afectó a las grandes propiedades, incluidas las de empresas estadounidenses. Las reacciones de Washington endurecieron las posiciones de ambos bandos. En 1960, tras la negativa de las refinerías extranjeras a procesar petróleo soviético, Cuba las intervino y nacionalizó después las empresas y bancos estadounidenses. Estados Unidos redujo la cuota azucarera cubana, decretó en octubre de 1960 un embargo parcial y en 1962 uno casi total, que con modificaciones sigue vigente.
La radicalización tuvo también una dimensión política interna. Las facciones más moderadas del movimiento revolucionario fueron marginadas, como ha analizado Rafael Rojas en su Historia mínima de la Revolución cubana: el presidente Manuel Urrutia dimitió en julio de 1959 y el comandante Huber Matos fue condenado a veinte años de prisión por discrepar del giro comunista. Los tribunales revolucionarios juzgaron y ejecutaron a cientos de colaboradores del régimen anterior, en procesos que generaron críticas internacionales. La prensa independiente desapareció en 1960, y cientos de miles de cubanos emprendieron el exilio en los años siguientes. El 16 de abril de 1961, en vísperas del desembarco en Playa Girón —la «Bahía de Cochinos»— de una brigada de exiliados organizada por la CIA, Castro proclamó el carácter socialista de la revolución; la invasión fue derrotada en menos de tres días.
A partir de ese momento, Cuba se alineó con el bloque soviético, con las consecuencias que ello tendría en la crisis de los misiles de 1962 y en el conjunto de la política exterior de la Guerra Fría en América Latina. El modelo cubano se convirtió en referencia e inspiración para movimientos guerrilleros de todo el continente, desde los tupamaros uruguayos hasta el Frente Sandinista de Liberación Nacional en Nicaragua.
Cronología de la Revolución Cubana
| Fecha | Acontecimiento |
|---|---|
| 10 marzo 1952 | Golpe de Estado de Batista; derroca al presidente Prío Socarrás |
| 26 julio 1953 | Asalto al cuartel Moncada; fracaso y captura de Castro |
| Mayo 1955 | Amnistía de Castro, que parte al exilio en México; allí conocerá al Che Guevara |
| 2 diciembre 1956 | Desembarco del Granma; inicio de la guerrilla en Sierra Maestra |
| Febrero 1957 | Entrevista de Herbert Matthews en Sierra Maestra; eco internacional |
| Verano 1958 | Fracaso de la ofensiva militar de Batista en las montañas |
| 28-31 diciembre 1958 | Batalla de Santa Clara, dirigida por el Che Guevara |
| 1 enero 1959 | Huida de Batista; triunfo de la revolución |
| 8 enero 1959 | Entrada triunfal de Castro en La Habana |
| Mayo 1959 | Primera Ley de Reforma Agraria |
| 16 abril 1961 | Castro proclama el carácter socialista de la revolución |
| 17-19 abril 1961 | Invasión de Bahía de Cochinos; derrota de los exiliados anticastristas |
Mientras tanto en América
Lo que ocurría en otras partes del continente en 1953.
Para leer más
Historia mínima de la Revolución cubana
Rafael Rojas
Síntesis breve y rigurosa del proceso revolucionario, de sus orígenes a la institucionalización del régimen.
Buscar en AmazonCuba: la lucha por la libertad
Hugh Thomas
La monumental historia de Cuba desde 1762 hasta la revolución, obra clásica del hispanista británico.
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